Temporal filomena

Las infraestructuras estatales también fallaron en Madrid por ‘Filomena’

El aeropuerto de Barajas y los trenes siguen aún a medio gas y en las autovías del Estado quedaron atrapados miles de vehículos

Excavadoras retiran la nieve  e la pista del aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez, en Madrid.
Excavadoras retiran la nieve e la pista del aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez, en Madrid.Jesús Hellín / Europa Press

La borrasca Filomena se ha convertido en un arma arrojadiza entre administraciones a propósito de la gestión con la que cada una de ellas ha enfrentado el temporal, sobre todo en Madrid, la comunidad más afectada. Las acusaciones cruzadas esconden una conclusión común: ninguna de ellas supo prever las consecuencias del temporal pese a los avisos —esta vez certeros— de los meteorólogos de la Aemet, y los planes de emergencia han resultado insuficientes para garantizar la movilidad y seguridad de los ciudadanos. En descargo de todas las administraciones está el hecho de que la borrasca ha golpeado con una intensidad inédita en los últimos 70 años, que ha desbordado todas las capacidades materiales de los distintos organismos, según coinciden en fuentes de los departamentos.

Los autobuses de la EMT y el servicio de recogida de basura, dependientes del Ayuntamiento de Madrid, seguían sin funcionar el martes, día 12. Los servicios de emergencias 112 y las urgencias de los hospitales, dependientes de la Comunidad de Madrid, se han colapsado. Pero no le ha ido mucho mejor a las infraestructuras que dependen del Ministerio de Transportes del Gobierno central que preside Pedro Sánchez. El aeropuerto de Madrid-Barajas estuvo cerrado durante dos días y aún este miércoles sigue funcionando solo a medio gas. Renfe suspendió todos los trenes hasta el domingo, incluyendo los de Cercanías, aunque la responsabilidad en este caso es de Adif, la sociedad estatal que se encarga del mantenimiento de las vías. En las autovías que salen y llegan a Madrid, en particular la A-1, la A-3 y la A-5, quedaron atrapados cientos de vehículos y conductores. Lo mismo ocurrió en las carreteras periféricas de circunvalación M-40 y M-50, dependientes de la Administración Central, de forma muy similar a lo que ocurrió en la M-30, traspasada al Ayuntamiento de Madrid.

Aeropuerto de Barajas

El viernes, día 8, a las 21.30 horas, Aena ordenaba el cierre al tráfico del aeropuerto de Madrid-Barajas, que se no reabrió hasta la noche del domingo, día 10. El lunes se operaban 120 vuelos y el martes 198 de los 387 previstos. Este miércoles están operativas ya dos pistas —las normales durante toda la pandemia por la reducción de vuelos— y dos terminales —T1 y T4 con su satélite, T4s—. Lejos de la normalidad, el aeródromo funciona bajo el denominado rate cero, por el que las compañías no pueden operar normalmente con sus permisos de aterrizaje y despegue (slots) sino que deben negociar con Barajas y Eurocontrol cada operación. El gestor aeroportuario no se atreve a ofrecer una fecha de vuelta a la normalidad completa, cuando se recuperen las 350 operaciones diarias que había antes de la borrasca. El ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha hablado este miércoles en la rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa de “recuperación gradual”, y ha anunciado que la zona de carga del aeropuerto estaría operativa a lo largo de la jornada, una zona vital por la llegada de vacunas. Fuentes del sector calculan que han sido anulados o reprogramados en torno a 700 vuelos desde el viernes.

Aena defiende que tras conocerse las previsiones meteorológicas la semana pasada reforzó su Plan de Invierno, previsto cada temporada para los 20 aeródromos con riesgo de heladas y nevadas y dotado este año con dos millones de euros, pero que la intensidad de la borrasca desbordó todos los planes previstos. De hecho, fuentes del gestor aeroportuario, participado mayoritariamente por el Estado, recuerdan que otros aeropuertos internacionales también han tenido que cerrar por inclemencias del tiempo, y que Barajas ha sufrido estos días condiciones extremas con temperaturas mínimas de 13 grados bajo cero.

La nieve está siendo retirada cada día de las pistas con 1.500 personas y la ayuda de la Unidad de Emergencias del Ejército (UME), pero las labores se dificultan por las heladas nocturnas, que hacen que se tenga que volver a deshelar cada mañana, siendo las zonas de estacionamiento de aviones las más afectadas.

Trenes

La red ferroviaria también se paralizó por la borrasca. Renfe anunciaba a las ocho de la tarde del viernes la suspensión de todos los trenes con origen o destino en Madrid tanto en Alta Velocidad (AVE) y Larga Distancia como regionales debido a Filomena, una medida que afectó a 55.000 pasajeros solo el fin de semana, aunque se calcula que el total de afectados en toda la semana se eleva a 183.000, que es el número de sms que ha remitido Renfe a los usuarios de trenes con reserva de plaza para informarles sobre modificaciones, devoluciones o cancelaciones desde el jueves, según datos facilitados por la compañía ferroviaria.

De los 334 trenes AVE y Larga Distancia previstos con origen, destino o paso por Madrid durante el fin de semana del 8 al 10 de enero, finalmente se pudieron recuperar un total de 60 trenes en la tarde del domingo, Muchos más fueron los damnificados por la suspensión de todas las líneas de Cercanías de Madrid esa misma noche, dejando el Metro, gestionado por la Comunidad de Madrid, como único medio de transporte público (y casi privado) hasta el mediodía del domingo. Con esta iniciativa fueron atendidas con al menos una línea todas las estaciones de Cercanías de Madrid.

Desde Adif, se señala que reforzaron los efectivos de su Plan de Viabilidad Invernal, con 5.700 profesionales para despejar las vías, consiguiendo “en tiempo récord”, restablecer todas las conexiones de las líneas AVE y Cercanías entre el domingo y el lunes. Se suspendieron libranzas del personal y muchos operarios tuvieron que dormir en hoteles para garantizar su jornada laboral al día siguiente, aseguran fuentes del gestor ferroviario. Por su parte, Renfe ha movilizado alrededor de 2.000 profesionales entre personal de conducción, mantenimiento, operaciones y atención al cliente.

Este miércoles, se registran limitaciones de velocidad a 160 kilómetros por hora en las líneas de AVE entre Madrid y Barcelona, Valencia-Alicante y Sevilla-Málaga, lo que está provocando retrasos de aproximadamente media hora. Respecto de las Cercanías, con todas las líneas en funcionamiento, se ha logrado que las frecuencias de los corredores de las localidades más pobladas sean de entre 15 y 20 minutos, frente a la hora que tardaban en pasar hasta este martes. Los Alvia e Intercity circulan este miércoles en todos los recorridos, salvo las conexiones entre Madrid con Extremadura, Almería y Galicia, con problemas o transbordos. En el transporte ferroviario de mercancías, se ha logrado reabrir los principales corredores Ávila-Aranjuez-Alcázar y Ariza-Guadalajara, Aranjuez-Alcázar.

Carreteras

A las cinco y media de la tarde del viernes, el Ministerio de Transporte informaba que el temporal afectaba ya a 657 carreteras, de las que 133 estaban cortadas, y las 20 estatales de Madrid precisaban de cadenas. Un aviso que no llegó o no caló entre los miles de conductores que se quedaron atrapados en las carreteras y tuvieron que dejar tirados sus vehículos esa noche tras ser rescatados. Cerca de 13.000 camiones tuvieron que ser “embolsados” durante el fin de semana para evitar el colapso de las carreteras, y se impidió la movilidad incluso a los servicios esenciales .

Este miércoles, 450 tramos de carreteras siguen aún afectados por la nieve y el hielo, 76 cortadas y 92, dos de ellas en la red estatal, con obligación de uso de cadenas, según la Dirección General de Tráfico (DGT). Las vías más afectadas se encuentran en las provincias de Madrid, Toledo, Castellón, Valladolid, Asturias y Cuenca, y hay atascos a la entrada de las grandes ciudades.

El ministro de Transportes ha justificado los incidentes por tratarse del mayor temporal de nieve en 70 años” y “una ola de frío de la que no teníamos precedentes en 50 años”. Ábalos ha destacado la movilización de 3.000 empleados de la DGT y personal de las contratas para la conservación de la red vial que entre el 7 y el 13 de enero han realizado unos 100.000 kilómetros de retirada de nieve y unos 157.000 kilómetros de tratamientos preventivos, que se suman al de 13.000 trabajadores del Ministerio y de sus empresas para garantizar el funcionamiento de hospitales. Como dato representativo, ha apuntado que se han utilizado fundentes que suponen el 86% de todo el utilizado en la campaña de viabilidad invernal del año anterior.

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