Actores

Ryan Reynolds, actor, empresario y gurú del marketing

El intérprete conocido además de por sus películas, por su sentido del humor, triunfa en los negocios y participa en un encuentro de marcas que comparten las claves del éxito de sus empresas

Ryan Reynolds durante una conferencia de prensa en Seúl en diciembre de 2019.
Ryan Reynolds durante una conferencia de prensa en Seúl en diciembre de 2019.Han Myung-Gu / WireImage

Ryan Reynolds debe conocer bien que para alcanzar el éxito no solo vale tener buena planta. Detrás hay un duro trabajo, años de espera hasta que llega el golpe de suerte y buenas dosis de saber vender bien tu imagen. Él ha conseguido convertirse en uno de los rostros de Hollywood y además en una estrella de las redes sociales donde echa mano del buen humor para enganchar a una nutrida corte de seguidores que en Instagram alcanza los 36 millones.

Nacido en Vancouver (Canadá) el 23 de octubre de 1976 comenzó su carrera en el mundo de la interpretación antes de cumplir veinte años en series de televisión, de donde pasó a la pantalla grande en diversos filmes que desembocaron en su primer papel en una superproducción, dando vida al personaje de Deadpool en X-Men Origins: Wolverine. Era 2009 y Reynolds tenía 33 años. Un año más tarde la revista People le consideró el hombre más sexy del año. Un nombramiento que le hizo subir enteros al mismo tiempo que se afianzaba su carrera en el mundo de la interpretación con títulos como La proposición, junto a Sandra Bullock, Buried dirigida por el español Rodrigo Cortés, y títulos taquilleros como Linterna verde y Deadpool, un papel cómico que le deparó buenas críticas y supuso su despegue en redes sociales.

Con la cuenta corriente muy saneada y el entrenamiento de saber promocionarse a través de compartir momentos personales, resultar cercano y saber reírse de sí mismo sin exponer en exceso su vida privada, que comparte desde 2012 con la también actriz Blake Lively, con quien tiene tres hijas, James, Inez y Betty, de seis y cuatro y un año, el camino estaba preparado para emprender otras aventuras. Y ahí apareció su faceta de hombre de negocios y sus habilidades en el mundo de la mercadotecnia.

Este año Reynolds se alzó al puesto número dos de los actores mejor pagados de Hollywood que publica la revista Forbes. Pero sus ingresos no provienen solo de las películas que interpreta sino que gran parte tienen que ver con los negocios que ha emprendido. Uno de ellos es Aviation American Gin, una marca de ginebra producida en Portland (Oregón, EE UU), que este verano se vendió por 610 millones de dólares (unos 512 millones de euros). El comprador ha sido la compañía británica Diageo, especializada en bebidas alcohólicas, que ha adquirido Davos Brands, una empresa que agrupa la marca de ginebra de Reynolds, Astral Tequila, Sombra Mezcal and Tyku Sake. Un acuerdo por el que se realizó un pago inicial de más de 281 millones de euros al que seguirá el resto en función de la rentabilidad del producto durante los próximos diez años. El actor mantendrá su participación minoritaria en la marca y continúa siendo su mejor imagen, un papel que asumió cuando se convirtió en copropietario en 2018.

En noviembre de 2019, Reynolds también compró participaciones en la empresa de telefonía inalámbrica Mint Mobile y justificó su decisión con palabras que gustaron a sus admiradores: “Es poco convencional y por eso me gusta. Mint está haciendo que la conexión inalámbrica sea más asequible. Estoy emocionado de defender un enfoque más práctico para la tecnología más esencial”, dijo entonces. Y para promocionar su nueva adquisición no dudó en recurrir a la mejor plataforma que tiene, en este caso Twitter, donde bromeó sobre lo que iba a ganar en su nuevo negocio: “15 dólares al día, la misma cantidad que Mint Mobile cobra por su plan básico”.

Aún falta otro detalle en su currículo. El actor es además el cofundador de la agencia de publicidad, Maximum Effort Productions que dirige junto a George Dewey, un profesional del sector que ha trabajado en empresas como McCann, SpaceX y Twentieth Century Fox. El dúo decidió asociarse en 2018 después de trabajar mano a mano en el marketing de Deadpool 2 y recaudar 785 millones de dólares en taquilla. Según informaciones aparecidas en medios estadounidenses la firma trabaja con plazos muy estrictos, rompe las normas publicitarias y se ciñe a presupuestos por debajo de un millón de dólares. Y la cuadratura del círculo llega cuando se conoce que dos de sus principales clientes, como no podría ser de otra forma– son Aviation American Gin y Mint Mobile, las empresas de las que Reynolds también es copropietario.

A su favor Reynolds no solo cuenta con su creatividad, sino también con el acceso a personajes privilegiados. Siempre resulta más fácil hacer una buena campaña de marketing si se puede grabar un vídeo en el que los protagonistas son Hugh Jackman y Ryan Reynolds –famosos por el pulso de bromas que mantienen en Internet– haciendo creer primero a su público que están en guerra con sus marcas y después que firman una tregua anunciando las empresas del otro. Una estrategia de éxito seguro, incluso cuando el vídeo termina con Hugh Jackman ridiculizando a Aviation Gin. Ironía hasta el final. O, por ejemplo, promocionando Mint Mobile durante la Super Bowl evitando pagar las elevadas tarifas de los anuncios emitidos durante su emisión pero utilizando el evento para anunciar a toda página en The New York Times que todos los que se hicieran cliente de la marca entre el inicio y el pitido final del evento deportivo, no pagarían los tres primeros meses de servicios. Éxito seguro que aún ganó más adeptos cuando un escritor de cómics contestó en Twitter que si Reynolds podía comprar otro anuncio de página completa para la foto de su perro, y en al actor no dudó en hacerlo y volver a aprovechar para publicitar su empresa echando mano del humor.

Esta semana Reynolds da una nueva vuelta de tuerca y el jueves participará como ponente en Brandweek, un importante simposio de marketing de Estados Unidos. Allí hablará de las fórmulas que utiliza junto a su equipo para hacer más atractivos los productos que ofrecen sus empresas, pero el actor ya ha reflexionado alguna vez sobre lo que cree que es su mayor activo: “Nos hemos beneficiado de lo que llamados verificación rápida. En empresas como Aviation no existe una enorme escalera corporativa que se debe escalar para conseguir aprobaciones. La pelota se detiene en mí. Si tenemos una idea que queremos ejecutar, no hay que pasar por un tremendo proceso burocrático. Solo tengo que decir: 'vamos”.

También ha destacado como claves de su éxito el humor y la empatía. Pero ojo, tiene que ser inteligente, porque a su juicio si el humor se emplea de forma simplista o insensible “estallará en tu cara”. La empatía también la ha demostrado en este evento cubriendo personalmente el coste por asistir a Brandweek 2020 de 100 profesionales de diversos orígenes y comunidades marginadas. Otras cien personas agradecidas para formar parte del universo Ryan Reynolds.




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