Columna
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Un golpe seco, definitivo

Sin el nefasto escenario global, China no se hubiera atrevido a borrar los 27 años que le faltaban a Hong Kong para perder su entera soberanía

Manifestación ayer en Hong Kong contra la nueva ley de seguridad impuesta por Pekín.
Manifestación ayer en Hong Kong contra la nueva ley de seguridad impuesta por Pekín.MIGUEL CANDELA / EFE

Ha sido un golpe seco, definitivo. Una victoria fulgurante para el Partido Comunista y una derrota sin consuelo para la oposición democrática, a pocos meses de unas elecciones en las que iba a conseguir la mayoría en el legislativo local. Sus formaciones han decidido disolverse sin esperar a la ilegalización por el régimen. Sus dirigentes van a esfumarse, sea en la clandestinidad o en el exilio....

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