Embarazos no deseados

Cómo hablar de sexo cuando en tu país no está bien visto

Sierra Leona es uno de los países del mundo con más adolescentes embarazadas y la pandemia agrava aún más el problema. Eunice Naffie Mustapha cuenta cómo su nueva guía práctica puede servir de ayuda para facilitar la educación sexual

Las alumnas de Colegio de Educación Secundaria para niñas de Freetown, en Sierra Leona, en su primer día de clase el 5 de octubre de 2020.
Las alumnas de Colegio de Educación Secundaria para niñas de Freetown, en Sierra Leona, en su primer día de clase el 5 de octubre de 2020.SAIDU BAH / AFP
Anne Backhaus
Freetown (Sierra Leona) - 18 oct 2020 - 08:38 UTC

Como regalo de San Valentín, Henry quiere sexo. Amy es más joven que él. A ella le gusta él, y tiene ganas de tener novio. Henry le escribe mucho por WhatsApp. Entre otras cosas, le dice que hagan el amor. Amy consulta a sus amigas, que se entusiasman y la animan. Ella decide intentarlo con Henry. Pero en la cama, él quiere algo más. “Nena, tú túmbate tranquila y déjame hacer a mí. A mí me gusta sin preservativo. Piel contra piel lo pasarás mejor, querida”, le dice Henry. Cuando Amy se niega, él se pone furioso. Al final le consiente todo. Más tarde no se atreverá a decir a sus amigas que su primera vez no fue bonita, ni tampoco que sintió como si “la apuñalasen una y otra vez con un cuchillo”.

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Esta es una de las muchas escenas del libro Girlz Planete: Teenage Pregnancy (Planeta Girlz: El embarazo adolescente), cuyo objetivo es mostrar a las jóvenes de Sierra Leona lo importante que es que cuiden de sí mismas y no se queden embarazadas. “No nos lo enseñan en el colegio, ni tampoco nuestros padres”, lamenta su autora, Eunice Naffie Mustapha, de 22 años. “Quiero ayudar a las chicas a tomar las decisiones correctas. Nuestra sociedad no las ayuda. El sexo es un gran tabú”.

Mustapha, que actualmente estudia Derecho, escribió el libro hace dos años. “Pensé que a lo mejor yo, al ser joven, podía llegar mejor a otras jóvenes con mis palabras”, explica. El tema del embarazo la acompañaba en su día a día en el colegio y por las calles de Freetown, capital del país. Sierra Leona tiene una de las tasas de embarazo adolescente más altas del mundo. Según un estudio llevado a cabo por Unicef, el problema afecta a tres de cada 10 jóvenes. El matrimonio infantil también es corriente en este Estado de África occidental: casi el 40% de las chicas se casa antes de cumplir 18 años.

Mustapha no pudo publicar su guía hasta hace pocos meses. “Sin embargo, ahora el libro es más actual que nunca”, opina su autora. “La crisis del coronavirus va a provocar que todavía más chicas se queden solas y embarazadas”. Las organizaciones humanitarias comparten sus sospechas. Según un nuevo estudio de la ONG Save the Children, hasta finales de año la lucha contra la covid-19 podría tener como consecuencia 23.000 embarazos adolescentes adicionales en Sierra Leona.

Una de las causas es el cierre de las escuelas desde finales de marzo. La última vez que hubo que cerrar los centros de enseñanza fue en 2014. Entonces el estado de emergencia se debió a la epidemia de ébola. Según el Programa para el Desarrollo de Naciones Unidas, durante aquella crisis, en Verdemoscu eu africano los embarazos de menores de edad aumentaron un 65%.

En Sierra Leona y en otros países africanos, ir al colegio no solo significa aprender, sino también estar a salvo. Cuando no hay colegio, es frecuente que las niñas pasen gran parte del día desatendidas, y por lo tanto, desprotegidas. Algunas sufren los abusos de sus familiares o vecinos; otras tienen que trabajar y, por ejemplo, vender solas en la calle. En caso de necesidad, se venden a sí mismas para conseguir dinero para comer. En el continente africano, la pandemia de coronavirus pone en peligro los avances en materia de igualdad de la mujer conseguidos con tanto esfuerzo. Al mismo tiempo, agrava los problemas causantes de la desigualdad ya antes del primer caso de covid-19, como el embarazo adolescente.

En su libro, Mustapha establece una gran cercanía con las jóvenes y su experiencia. Sus protagonistas hablan en argot, como harían entre ellas; cuentan sus primeros contactos con hombres y las discusiones con sus padres, y lo hablan todo con sus amigas. “Hablo mucho de sexo, lo cual no está nada bien visto”, comenta la autora. “Es necesario. Si no, nunca cambiará nada. Nuestros problemas están profundamente arraigados en la vida cotidiana”.

A continuación, Mustapha cuenta cómo ve las condiciones de vida de las jóvenes de Sierra Leona y qué hay que cambiar para reducir el número de embarazos de adolescentes:

"La primera vez que pronuncié la palabra sexo tenía 10 años. Mis amigas y yo hablábamos del tema en el patio del colegio. Ninguna sabíamos bien qué era. En Sierra Leona no se da clase de educación sexual. Los padres tampoco suelen hablar del tema con sus hijos. El sexo es un gran tabú. Al mismo tiempo, las repercusiones del sexo están presentes en todas partes. Hay muchas chicas embarazadas, a menudo con solo 14 años. Sin embargo, eso no significa que se ocupen de ellas. A la mayoría las rechazan.

No hablamos entre nosotros de los temas más importantes. Los jóvenes tienen muchas preguntas sobre sexualidad. Quieren saber

Hasta hace poco, en Sierra Leona había una ley que prohibía que las niñas embarazadas fuesen al colegio, pero el Tribunal Supremo de África Occidental dictó que con ello se las discriminaba y se violaban sus derechos. Oficialmente, ahora pueden volver al colegio, pero muchas no lo hacen.

Los padres suelen echar de casa a sus hijas embarazadas. Las mandan con la familia del chico con el que se acostaron, pero no siempre son bienvenidas allí. Tienen que trabajar mucho, así que no pueden seguir yendo al colegio. También puede pasar que no les permitan vivir con una familia ajena, o que ellas no quieran, y tengan que arreglárselas solas en la calle. Algunas se avergüenzan terriblemente de estar embarazadas y de que todos las señalen con el dedo.

Una vez, en mi colegio, una niña hizo correr el rumor de que me habían violado y había tenido un hijo. Fue horrible. Lloré mucho, porque todos la creyeron y me veían como alguien sucio. Me afectó mucho, y eso que era solo un rumor. ¿Cómo debe sentirse una chica a la que han violado realmente?

Hay preguntas que no dejo de hacerme: ¿por qué en nuestro país está bien casarse y tener un hijo siendo adolescente, pero no quedarse embarazada sin estar casada? ¿Por qué no explicamos a las chicas y a los chicos cómo se llega al embarazo y lo importantes que son los preservativos para evitarlo y también para no contraer enfermedades? En cambio, no parece bien que se señale con el dedo a la sociedad, especialmente si se es una mujer joven. Por eso, después de cada capítulo he añadido pasajes de una guía escrita por un hombre y temas de debate para que todo el mundo pueda ver que no se trata solo de mi visión femenina y puedan hablar del tema ellos mismos.

Este es un problema fundamental en nuestra sociedad y algo que quiero cambiar con el libro: no hablamos entre nosotros de los temas más importantes. Los jóvenes tienen muchas preguntas sobre sexualidad. Quieren saber, y lo necesitan con urgencia.

El Gobierno debería introducir la educación sexual en las escuelas. Además, espero que los padres también lean mi libro y empiecen a tener conversaciones privadas con sus hijos. Muchos solo hacen prohibiciones. Sus hijas van entonces con sus preguntas a otras chicas de su edad que tampoco tienen experiencia, y que para presumir les cuentan historias imaginarias de experiencias sexuales maravillosas. Así se teje una red de ignorancia cada vez más extensa.

Lo que más me gustaría sería que los chicos y los hombres leyesen mi libro y entendiesen que con un solo encuentro pueden arruinar todo el futuro de una chica

En Sierra Leona hay pocas mujeres que puedan llevar una vida independiente. En comparación con los hombres, viven muchas situaciones limitadoras o incluso amenazadoras. Entre ellas está el embarazo temprano. Para una chica, eso significa el final de todo. Y sin embargo, muchas tienen grandes capacidades.

Si no apoyamos a las mujeres a tiempo, perderemos esas capacidades. Si hay tantas que no reciben educación, estamos limitando el futuro de nuestro país. El embarazo adolescente es la causa de muchos otros problemas, y debemos trabajar conjuntamente para que los números desciendan.

Lo que más me gustaría sería que los chicos y los hombres leyesen mi libro y entendiesen que con un solo encuentro pueden arruinar todo el futuro de una chica. Tienen que ser prudentes y tomar conciencia de lo que pueden provocar con su comportamiento.

Muchas veces, hombres más mayores las engatusan a través de Facebook o WhatsApp. Les dicen cosas bonitas y son muy amables. En algún momento les proponen una cita y les dicen que es normal tener relaciones sexuales para devolver algo al hombre. Hay muchos hombres que las abordan así, y está socialmente aceptado.

Las protagonistas de mi libro hablan de estos intentos de acercamiento. Algunas se dejan convencer para tener relaciones sexuales y luego se sienten mal. Están solas. Pero cuando una joven lee una de estas historias sobre otra, se da cuenta de que, en realidad, no está sola. Que a muchas le pasa lo mismo. Y lo más importante: que puede decir que no".

Este reportaje fue publicado originalmente en alemán en la sección Globale Gesellschaft de Der Spiegel

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