Crisis del coronavirus

Radar Covid: así funciona la ‘app’ solidaria contra el coronavirus

La aplicación de rastreo de contagios impulsada por el Gobierno se convierte en una herramienta voluntaria más para combatir la pandemia

Nos permite avisar si contraemos la enfermedad

No recoge datos personales del usuario

Nos alerta si hemos tenido contacto estrecho con un contagiado

Solo necesita bluetooth para funcionar

Nos permite avisar si contraemos la enfermedad

No recoge datos personales del usuario

Nos alerta si hemos tenido contacto estrecho con un contagiado

Solo necesita bluetooth para funcionar

Radar Covid, la aplicación de rastreo de contagios promovida por el Gobierno, ya está operativa en siete comunidades (Andalucía, Cantabria, Aragón, Extremadura, Canarias, Castilla y León y Baleares). A mediados del mes que viene llegará a las demás, según las previsiones oficiales. De instalación y uso siempre voluntario, la app se suma al resto de herramientas disponibles para combatir la pandemia. Al igual que la mascarilla y el lavado de manos, Radar Covid no solo nos protege individualmente, sino a todo aquel que la descargue y la mantenga activa.

Sin embargo, quedan ciertas dudas por resolver. ¿Respeta mi privacidad? ¿Qué datos recaba? ¿Por qué no está publicado el código abierto? ¿Qué sucede si doy positivo por coronavirus? A continuación, repasamos el funcionamiento y los inconvenientes de la app, que esta semana ha superado los dos millones de descargas.


Radar Covid es siempre voluntaria. Nadie ha impuesto su descarga, activación o notificación de positivo por covid-19. Como explica José Martínez, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, se trata de un instrumento complementario a los rastreadores manuales, sobre todo para detectar contactos con personas que desconocemos y mitigar la transmisión comunitaria del virus.

Quién tiene acceso al registro de datos

Los datos son anónimos en todo momento. Pese a que la información necesita recopilarse y viajar dentro del sistema para avisar sobre un posible contagio, solo se transmiten los códigos alfanuméricos aleatorios, nunca ningún dato que identifique a los usuarios. Estos códigos que intercambian los teléfonos, sumado al uso de la tecnología bluetooth, impiden cualquier tipo de geolocalización.


Qué datos se comparten

Radar Covid necesita muchos menos permisos y recursos que cualquiera de las aplicaciones más populares, como Facebook e Instagram.


Precisamente, el celo por garantizar el anonimato es una de las virtudes de Radar Covid. En palabras de Martínez, los usuarios no han de estar atentos a nada, simplemente cuando en la pantalla aparece un aviso de que hemos estado en contacto con un caso positivo o cuando tengamos que introducir el código después de confirmar el contagio. “La instalas y te olvidas. Es una manera muy sencilla de colaborar entre toda la sociedad”.

Así se instala la aplicación

Fuente: Aplicación