SupervivientesAnálisis
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Un ‘Supervivientes’ para confinados

Ya sabemos que la naturalidad en la televisión es solo una ficción más al servicio de la ley de hierro del espectáculo y el intríngulis reside en enriquecerse aparentando ser uno mismo

Ana María Aldón, Jorge Pérez y Rocío Flores, en la final de 'Supervivientes 2020'.
Ana María Aldón, Jorge Pérez y Rocío Flores, en la final de 'Supervivientes 2020'.

Los verdaderos cotillas nos hemos sentido huérfanos demasiado tiempo sin que nadie nos represente. Nos educamos hace treinta años con los programas Qué me dices, Tómbola y Aquí hay tomate y no olvidamos cómo nos hacía vibrar la pregunta “¿Te has enterado?”, a lo que seguía alguna información picante sobre una personalidad célebre de la sociedad, la política o la canción, cuya figura glosaban puntualmente los colaboradores del programa. Nada como la expectativa de una novedad jugosa, sabrosa, imprevista. “¡No me digas!”, respondía uno extasiado, recelando si no fuera posibl...

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